Anabel Arroyo Rodríguez
La Asociación de Mujeres Afroecuatorianas Timbiré en el Futuro (AMATIF) constituye un proceso de empoderamiento social, económico y cultural de la mujer afrodescendiente rural, en un país marcado por profundas problemáticas estructurales como la inseguridad, el desempleo, la discriminación racial y de género, y la pobreza, condiciones que golpean con mayor fuerza a las mujeres que viven en el campo. A través de las prácticas agroecológicas implementadas en sus fincas, las mujeres afroecuatorianas de Timbiré han convertido la agroecología en una herramienta de resistencia y transformación social, fortaleciendo su autonomía productiva y económica, al tiempo que preservan sus saberes ancestrales y la biodiversidad de sus territorios.
En un entorno donde la exclusión histórica ha limitado las oportunidades de desarrollo para las mujeres afrodescendientes, estas iniciativas se consolidan como estrategias de resiliencia y justicia social, al promover la organización colectiva, la autogestión y el acceso equitativo a los recursos. El trabajo de AMATIF demuestra que la participación activa de las mujeres en la gestión sostenible de la tierra no solo mejora las condiciones de vida de sus familias —y constituye un eje cultural y transgeneracional—, sino que también contribuye a romper ciclos de pobreza y desigualdad y genera liderazgo femenino. Las mujeres afroecuatorianas se redescubren como sujetas transformadoras, diseñando fincas productivas con conocimiento ancestral e innovación local. Así, la agroecología se convierte en un anclaje concreto para reivindicar derechos, dignificar el trabajo de la mujer rural afroecuatoriana y avanzar hacia una sociedad más inclusiva. Para las productoras de AMATIF, la agroecología no solo les provee alimentos saludables, sino que también les ha dado un sentido de comunidad, propósito y empoderamiento, permitiéndoles encontrar su voz y su lugar en la sociedad.
Relevancia de la Caracterización de Prácticas Agroecológicas en Timbiré
En el norte de Esmeraldas, las mujeres afrodescendientes enfrentan realidades marcadas por la pobreza, la discriminación racial y de género, el desempleo y la degradación ambiental. Ante este contexto, la Asociación de Mujeres Afroecuatorianas Timbiré en el Futuro (AMATIF) ha convertido la agroecología en una herramienta de resistencia y transformación social. A través de prácticas productivas sostenibles, las mujeres de Timbiré fortalecen su autonomía económica, revitalizan el conocimiento ancestral y promueven la conservación de la biodiversidad en sus territorios. La transición hacia una agricultura sostenible exige políticas públicas orientadas a la investigación, la innovación y la educación agroecológica, donde las fincas no responden a esquemas institucionales rígidos, sino que reflejan decisiones participativas que integran saberes tradicionales, conciencia ambiental y manejo comunitario. En este proceso, el liderazgo femenino resulta fundamental para la protección del territorio, la transmisión de conocimientos y la preservación de la cultura afroecuatoriana, evidenciando su papel central en la regeneración de los sistemas productivos locales y en la construcción de un modelo de desarrollo rural más justo y equitativo.
Análisis del Modelo Agrícola Actual de Timbiré
La experiencia de AMATIF, en la parroquia Timbiré del cantón Eloy Alfaro, demuestra que la agroecología es más que una práctica agrícola: es una estrategia de vida. En un contexto caracterizado por la pobreza, la discriminación racial y de género, la inseguridad y la degradación ambiental provocada por la minería y los monocultivos, las mujeres de AMATIF han fortalecido su autonomía mediante la agroecología, el comercio justo y la diversificación productiva.
Su liderazgo ha permitido establecer fincas sostenibles, conservar la biodiversidad y generar valor agregado a través de la transformación del cacao fino de aroma, cultivo, que se ha posesionado como emblema cultural y económico del territorio.
El proceso organizativo de AMATIF demuestra cómo las mujeres afrodescendientes son agentes de cambio en la defensa de los territorios ancestrales, la soberanía alimentaria y la equidad económica, articulando conocimientos tradicionales con innovación local. La consolidación de su cadena de valor, desde la producción hasta la comercialización de chocolate y productos derivados, representa un modelo inspirador de resiliencia, autogestión y justicia social, donde la agroecología se convierte en un instrumento de emancipación y dignificación del trabajo de la mujer rural afroecuatoriana.
Fincas modelo: cooperación comunitaria y sistemas diversificados para alcanzar la soberanía alimentaria
La investigación realizada en las fincas de la Asociación de Mujeres Afroecuatorianas Timbiré en el Futuro (AMATIF) demuestra que las mujeres de este territorio son pilares en la regeneración de sus unidades de producción agrícola y cómo la agroecología se convierte en una herramienta de empoderamiento, resistencia y transformación social para las mujeres afrodescendientes rurales de Esmeraldas. A partir del reconocimiento y fortalecimiento de sus conocimientos ancestrales, las productoras mantienen prácticas agrícolas sostenibles que integran la diversidad de cultivos, el uso de variedades locales y la conservación de semillas nativas, reafirmando su identidad cultural y su vínculo con la tierra.
El proceso organizativo de AMATIF refleja un modelo de liderazgo femenino basado en la cooperación, la autogestión y la defensa del territorio frente a las amenazas extractivistas, las desigualdades estructurales y la inseguridad rural. La articulación con organizaciones aliadas ha permitido fortalecer sus capacidades técnicas y comerciales, especialmente en la cadena de valor del cacao fino de aroma, impulsando una economía local que genera autonomía económica y cohesión comunitaria. Sin embargo, persisten desafíos vinculados con la trazabilidad, la planificación agroforestal, la dependencia de apoyo externo y la limitada capacidad financiera, que condicionan su sostenibilidad y crecimiento.
Desde una perspectiva de género, el estudio pone de manifiesto que las productoras de AMATIF son actoras clave en la regeneración de los ecosistemas, la preservación del conocimiento ancestral y la promoción de la soberanía alimentaria, enfrentando con resiliencia contextos de pobreza, discriminación y exclusión. Su liderazgo colectivo demuestra que la inclusión de las mujeres afrodescendientes en los procesos productivos y de toma de decisiones no solo transforma las condiciones materiales de vida, sino también las relaciones sociales y de poder dentro del territorio.
En consecuencia, se recomienda fortalecer los procesos de capacitación en Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), gestión organizacional y trazabilidad productiva, junto con políticas públicas que reconozcan el valor estratégico de las mujeres rurales afrodescendientes como guardianas del territorio, promotoras de justicia ambiental y constructoras de economías solidarias. Consolidar la autonomía de AMATIF implica transitar hacia un modelo de autosuficiencia productiva con una sostenibilidad ambiental, con equidad social y de género, contribuyendo así a la dignificación y visibilización de la mujer afroecuatoriana rural en los espacios de desarrollo local.
