Nel Pimentel
Activista Afroecuatoriano
Sin lugar a equivocarnos, no existen mayores discrepancias entre científicos, empresarios, representantes de organismos multinacionales, académicos, representantes de gobierno, organizaciones no gubernamentales y hasta de la representación de organizaciones comunitarias, quienes declaran entender las condiciones ambientales extremas y su interacción con el ser humano, como “cambio Climático”. Todos estos actores entienden que el cambio climático es la variación fundamentalmente de temperatura por la acumulación de gases de efecto invernadero que al no permitir el retorno del calentamiento solar más allá de la atmósfera provoca el incremento de la temperatura que al darse de manera sostenida en el tiempo, provoca crisis climática que es lo que se ha dado por generalizar como CAMBIO CLIMATICO.
La tierra de manera natural ha pasado a través de su historia planetaria por cambios drásticos del clima originados en acciones naturales, pero, en los últimos 150 años se han disparado los incrementos de temperatura por las acumulación en la atmósfera de los gases de efecto invernadero, de los cuales, la acción antropogénica es responsable volumétricamente con el 3 % por las emisiones de gas carbónico (CO2) originado en la quema de combustibles fósiles, gas y carbón concentrado en las 100 industrias más grandes del mundo y el transporte, mientras que, con el 97 % contribuyen el vapor de agua que se producen con el calentamiento de los cuerpos de agua por el sol, los óxidos nitrosos y hasta el gas metano producido por los gases del ganado.
Ante la potencial crisis del clima y sus impactos, su mitigación y adaptación son los temas que se discuten en los diferentes foros mundiales concentrándose fundamentalmente en la aplicación de tecnologías amigables con el ambiente que contribuyan a reducir las emisiones de CO2 provocado por el hombre, y, en la captura de carbono que pueden hacer los bosques del mundo y la retención del mismo en hojas, ramas, tronco y raíces, utilizándolo en el proceso fotosintético esto es en el mantenimiento mismo de la vida.
Es en este contexto donde juegan un importante papel los Pueblos Indígenas y Afrodescendientes del mundo y de manera particular en el Ecuador. En nuestro país y de manera particular en el Norte de Esmeraldas los Afrodescendientes somos tenedores legales de un poco más de 140.000 hectáreas y más de 20.000 hectáreas de bosques de manglar que hoy requieren ser mantenidas las superficies que se conservan la calidad de originarios y restauradas importantes superficies de bosques tropicales que fueron desbastados por la industria maderera, minera, camaronera y productora de palma aceitera.
Los Pueblos Afrodescendientes, hemos sido invisibilizados en los diferentes foros mundiales donde nos confundían en la terminología de “comunidades locales” desconociendo nuestra particularidad étnica. Hoy estamos exigiendo y seguiremos insistiendo en nuestro reconocimiento como Pueblos Afrodescendientes asentados fundamentalmente en América y el Caribe.
El mundo industrial está obligado a mirarnos como lo que somos, tenedores de tierras y bosques tropicales a los que debe financiar en esta carrera por mitigar el cambio climático. Los afrodescendientes en calidad de potenciales víctimas del cambio climático estamos obligados primero, a ser invitados a los eventos y foros del mundo donde estos temas están siendo discutidos para estar informados de primera mano, y, en segundo lugar, a ser reconocidos como parte de la distribución de beneficios que por este concepto se estén entregando a través de los diferentes Fondos Globales creados, debiendo aprovechar estos Pueblos, para exigir ya nunca más el status de BENEFICIARIOS sino de EJECUTORES y en el peor de los casos de SOCIOS IMPLEMENTADORES.
Desgraciadamente hasta ahora el Ecuador no ha sido elegible para la aplicación de políticas, programas y proyectos de recepción de beneficios por venta del carbono que estamos capturando. En el mejor de los casos y sin que los Pueblos Afrodescendientes hasta ahora hayan recibido beneficio alguno, el gobierno central ha recibido recursos para la aplicación de las políticas REED+.
Los Afrodescendientes ecuatorianos aspiramos a que las élites mundiales y su representación en Ecuador entiendan que, el mundo está cambiando, que ya no aguanta tanta mezquindad de unos pocos y que la vida en un ambiente de dignidad es un derecho de todos, razones más que suficientes para exigir la implementación de proyectos que dignifiquen a nuestra población en el contexto del CAMBIO CLIMATICO.
